El Comité Multisectorial Enfen emitió su Comunicado Oficial n.° 18-2026 en el que advierte un incremento anómalo de las temperaturas del mar, lluvias intensas en la costa norte y centro, severo déficit hídrico en el sur, así como un impacto directo en la pesca, la agricultura y el abastecimiento de agua.
La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño – Enfen, confirmó que el fenómeno de El Niño Costero se prolongará en el territorio nacional al menos hasta el inicio del otoño de 2027. Las observaciones satelitales y oceánicas registran que la Temperatura Superficial del Mar en el Océano Pacífico continúa mostrando anomalías positivas con una preocupante tendencia ascendente, lo que mantendrá en máxima alerta meteorológica e hidrológica a diversas regiones del país.
De acuerdo con las estimaciones técnicas del organismo científico, frente a la costa peruana —en la denominada región Niño 1+2— es altamente probable que el calentamiento marino alcance y mantenga una magnitud de intensidad extraordinaria hasta enero de 2027. Posterior a dicha fecha, la anomalía atenuaría su intensidad a un rango de fuerte hasta comienzos de la temporada otoñal. Paralelamente, en el Pacífico central (región Niño 3.4), las condiciones térmicas se mantendrán en una categoría de muy fuerte hasta febrero de 2027, para luego disminuir gradualmente hacia el otoño.
Lluvias en el norte y sequía en el sur
Las consecuencias de este alterado panorama oceánico impactarán de forma directa y diferenciada en el régimen de lluvias del país. Para el tramo final del presente año 2026, el Enfen proyecta un incremento sustancial de las precipitaciones por encima de sus valores normales en la costa norte, la costa central y la sierra norte occidental, anticipando episodios localizados de moderada a fuerte intensidad. Esta tendencia superior a lo normal se consolidará y prolongará durante la temporada de verano del año 2027 en estas mismas macrorregiones.
En contraparte, el escenario hidrometeorológico para la sierra sur, la sierra centro oriental y la cuenca amazónica presentará un comportamiento opuesto. En estas zonas, se prevé que las lluvias se mantengan en niveles de normales a inferiores. Este panorama de contrastes incrementará la fragilidad de las poblaciones del sur frente a eventos de sequía y sobrecarga en la costa norte ante eventuales inundaciones y deslizamientos.
Alerta en las cuencas hidrográficas
El comportamiento del volumen de agua en los principales ríos del país responderá directamente al patrón de lluvias proyectado. A partir de noviembre de este año, los cauces de los ríos Tumbes, Chira, Piura, La Leche y Jequetepeque registrarán caudales superiores a sus promedios históricos. A partir del mes de diciembre, esta misma dinámica ascendente se extenderá a la cuenca central, afectando a los ríos Rímac y Chillón.
Por el contrario, en el sur del país, los ríos de las regiones de Arequipa, Moquegua y Tacna reportarán caudales de normales a inferiores, mientras que en Ica fluctuarán entre lo normal y superior. En la Amazonía, los tributarios del centro y sur, tales como los ríos Ucayali, Huallaga, Apurímac y Vilcanota, se situarán por debajo de sus métricas habituales. Una situación similar enfrentarán los afluentes del lago Titicaca, lo que mantendrá el nivel del espejo de agua de este importante reservorio natural persistentemente debilitado.
Respecto a la infraestructura hidráulica nacional, los embalses principales operan actualmente al 58 % de su capacidad total, registrando descensos notorios acordes a la época. No obstante, la situación es alarmante en los embalses de Tinajones en Lambayeque y Paucarani en Tacna, cuyos volúmenes almacenados se sitúan en niveles críticamente bajos. Frente al inminente déficit hídrico en la sierra centro y sur, la entidad advierte que se deberán implementar esquemas de racionamiento en el suministro de agua para consumo y usos productivos.
Altas temperaturas, agricultura y pesca
La sensación térmica y la temperatura del aire a lo largo del litoral mantendrán registros de calor extremos, con valores significativamente superiores a los promedios climatológicos normales e incluso la posibilidad de marcar nuevos récords históricos hasta el próximo verano. Estas anomalías térmicas, combinadas con los extremos pluviométricos (excesos y déficits), imponen serios desafíos y posibles afectaciones a la producción agrícola nacional.
En el sector pesquero, la especie anchoveta viene registrando un comportamiento atípico: se observa mayoritariamente en fase juvenil, altamente pegada a la franja costera y desplazada a zonas más profundas para protegerse del agua cálida. Sin embargo, la presencia de masas de agua cálidas favorecerá la disponibilidad de especies oceánicas y de aguas cálidas a lo largo de la costa centro y sur, destacando la presencia de bonito, pez sierra, samasa, así como perico, barrilete, melva y atún de aleta amarilla.
Llamado a las autoridades
Ante la severidad de los pronósticos, la Comisión Multisectorial Enfen exhortó de manera urgente a las autoridades nacionales, regionales y locales a fundamentar sus planes de contingencia en los escenarios de riesgo actualizados. Se instó a tomar como referencia de base los avisos meteorológicos y pronósticos estacionales emitidos por los entes técnico-científicos adscritos para mitigar riesgos, prevenir desastres y preparar a la población ante peligros inminentes.
A las autoridades recomendó poner a disposición el Visor Indeci como herramienta clave de soporte en la gestión de emergencias. El Enfen ratificó que mantendrá una vigilancia permanente de las condiciones atmosféricas, oceánicas e hidrológicas, y anunció que emitirá su próximo comunicado oficial el viernes 30 de octubre.
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