Con el firme propósito de transformar realidades y multiplicar esfuerzos, la Casa Jesuita "Santa María" de Chiclayo y la organización Voices of Help firmaron oficialmente una alianza estratégica. Este acuerdo marca el inicio de una nueva etapa de colaboración social conjunta, orientada a impactar positivamente en la vida de quienes más lo necesitan.
Esta firma representa la consolidación de un vínculo forjado en la adversidad. La colaboración entre ambos directores ejecutivos de las instituciones tiene raíces profundas que se remontan a los tiempos más críticos que atravesó el norte del Perú, operando de manera conjunta durante los desastres naturales del Fenómeno El Niño (FEN) en 2017 y la emergencia sanitaria por la pandemia en 2020.
Esta vocación de servicio ininterrumpida fue alentada desde sus inicios gracias a la visión y amistad compartida entre el entonces obispo de Chiclayo, Mons. Robert Prevost; el magíster José Luis Estela Sánchez, actual director de la Casa Jesuita "Santa María", y, la ingeniera Janinna Sesa, directora de Voices of Help. Hoy, esa misma pasión por la ayuda social que los unió en tiempos de crisis, los lleva a institucionalizar sus esfuerzos.
Unir esfuerzos
“Unir fuerzas y alentar ánimos nos permitirá llegar más lejos, servir más y amar más, para seguir impactando en la vida de los más vulnerables de nuestra sociedad”, fue el mensaje central compartido durante el encuentro entre ambos directores. “Gracia a Mons. Prevost nos hicimos buenos amigos y fue él quien nos unió y convocó para servir gratuitamente y es hoy que siendo nuestro León siento que fortalece nuestra amistad para continuar con su misión que es la mismísima misión de nuestra Iglesia universal”, refirió Luis Estela.
Las fotografías de la firma de este convenio capturan e inmortalizan la promesa de no ser indiferentes ante la necesidad ajena y de seguir trabajando bajo la premisa jesuita de actuar en el mundo sólo para la Mayor Gloria de Dios (AMDG).
Con esta alianza, ambas instituciones -ambos buenos amigos- hacen un llamado a la solidaridad ciudadana, demostrando que solo la fraternidad y la gratitud y la misión compartida en equipo (en familia) es la herramienta más poderosa que existe para impulsar la reconstrucción social y humana en nuestra región. Ese es el sueño de Dios: construir o diseñar en amistad nuevos mapas de esperanza.
Deja tu Comentario