El debate sobre el desarrollo económico e industrial en el norte del Perú ha tomado un nuevo e irreversible giro. Tras décadas de postración manufacturera y un crecimiento urbano caótico que asfixia a las principales ciudades de la región, la Asociación de Empresarios Industriales de Lambayeque – ASEILAM, ha puesto sobre la mesa una propuesta disruptiva: la creación de un megaproyecto industrial, tecnológico y logístico financiado y administrado en su totalidad por el sector privado.
Gonzalo Sánchez Calderón, líder de ASEILAM, detalló a Expresión la urgencia de romper con los esquemas estatales tradicionales que, a su juicio, han condenado al fracaso a más de una veintena de parques industriales en todo el país. Con un área de 3000 hectáreas recientemente transferido por la Fuerza Aérea del Perú - FAP al Gobierno Regional de Lambayeque, el empresariado local busca adquirir un lote de 1000 hectáreas para encender un verdadero motor de valor agregado que integre la producción de cinco departamentos de la macrorregión nororiental.
A solo seis meses de que concluya la actual gestión regional, el gremio exige una decisión política firme para consolidar esta iniciativa antes de que concluya el año 2026.
Una ventana al mundo
Lambayeque posee una localización geográfica privilegiada que la convierte, por defecto, en el centro neurálgico del comercio en el norte y oriente peruano. Sin embargo, esta condición histórica de "hub" comercial no se ha traducido de manera eficiente en un desarrollo manufacturero potente.
Sánchez Calderón enfatiza que el proyecto del nuevo parque industrial no debe ser visto bajo una óptica puramente local o departamental, sino como una infraestructura de impacto macrorregional.
"Lambayeque concentra de forma automática la producción de cinco departamentos limítrofes: Cajamarca, San Martín, Amazonas, Loreto y nuestra propia región, sumando además importantes flujos de La Libertad y Piura", explica el representante industrial.
"Toda esa riqueza llega actualmente a centros de abastos como el mercado Moshoqueque en José Leonardo Ortiz, pero se distribuye principalmente como productos frescos, sin ningún tipo de transformación", añade.
La gran ventaja diferencial de Lambayeque frente a las regiones amazónicas y andinas con las que conecta es su acceso directo al litoral. El proyecto del Terminal Portuario Regional se encuentra en una etapa de maduración técnica muy avanzada, y el terreno previsto para el desarrollo del parque industrial se sitúa precisamente de forma contigua a esta futura infraestructura marítima.
El objetivo estratégico de ASEILAM es que el potencial productivo de la macrorregión se industrialice en este nuevo espacio, incorporando valor agregado antes de ser exportado. El puerto se convertirá así en una ventana directa hacia los mercados internacionales, reduciendo los costos logísticos que actualmente implica trasladar mercancías hacia los terminales de Piura o La Libertad.
Esta integración no busca competir de manera destructiva con las regiones vecinas, sino aprovechar las sinergias de un mercado nororiental que demanda salidas marítimas eficientes y plantas de procesamiento modernas. En la macrorregión existen cerca de 11 000 empresas dispersas en valles y zonas agrarias.
Colapso del casco urbano y la urgencia de la mudanza
“El diagnóstico de la realidad industrial en el área metropolitana de Chiclayo es alarmante. Según los censos y estadísticas internas manejados por ASEILAM, de las 4000 empresas industriales y manufactureras que operan en Lambayeque, el 75 % —unas 3500 unidades productivas— se encuentran confinadas dentro de la trama urbana de los distritos de Chiclayo, La Victoria y José Leonardo Ortiz. Esta hiperconcentración ha provocado una tugurización severa del casco urbano. Las empresas metalmecánicas, de confecciones, panificación y manufactura ligera operan en calles estrechas, compartiendo espacios con zonas residenciales y comerciales tradicionales”, detalla el dirigente gremial.
Las consecuencias de este ordenamiento precario impactan negativamente en dos frentes claros: Incapacidad de expansión empresarial, pues los industriales locales se encuentran limitados por muros residenciales.
“Cualquier proyecto de ampliación de líneas de producción, instalación de nueva maquinaria o modernización de infraestructura física resulta imposible debido a la nula disponibilidad de terrenos con zonificación industrial dentro de la ciudad”, menciona.
A ello se suma el impacto ambiental y congestión vehicular. La operación diaria de miles de talleres y fábricas genera contaminación sonora y ambiental en áreas urbanas, además de provocar un colapso en el tránsito debido al flujo constante de vehículos pesados encargados del abastecimiento de materias primas y el despacho de productos terminados.
“El Plan de Desarrollo Metropolitano de la Municipalidad Provincial de Chiclayo ya ha delimitado y catalogado formalmente las pampas ubicadas en la zona de influencia costera como la única gran Zona Industrial autorizada. Esto implica que, en el corto plazo, ninguna empresa podrá obtener licencias de funcionamiento o construcción para actividades fabriles dentro de la ciudad. El traslado ya no es una opción voluntaria de mejora; es una necesidad legal y operativa de supervivencia para el empresariado”, remarca.
El proyecto de ASEILAM plantea una solución integral a este problema: mudar de forma ordenada este conglomerado a un entorno diseñado exclusivamente para la industria, ubicado a una distancia idónea de la ciudad, interconectado por la nueva autopista Panamericana y con acceso inmediato al futuro puerto.
La gestión privada
La insistencia de ASEILAM en que el suelo del parque industrial sea transferido directamente a los empresarios privados, descartando cualquier tipo de administración directa por parte del Gobierno Regional de Lambayeque o los municipios, responde a una lección histórica bien aprendida. La legislación peruana dio origen en el pasado a 21 parques industriales estatales a nivel nacional, incluyendo el emblemático Parque Industrial de Chiclayo, ubicado en la salida hacia Pimentel.
Tras más de cuarenta años de existencia, ninguno de estos espacios ha logrado consolidarse como un verdadero polo de desarrollo manufacturero
Sánchez Calderón es tajante al analizar los motivos de este estancamiento crónico. "La historia demuestra que el sector industrial no avanza cuando el Estado administra estos recintos. Las estructuras públicas priorizan siempre los niveles burocráticos de su propio organigrama, dejando al empresario al final de la cadena de decisiones. Esto convierte a los terrenos en activos altamente susceptibles de politización, invasión y distorsión de funciones", afirma.
El Parque Industrial de Pimentel es hoy un reflejo de esa desatención, convertido en un espacio desarticulado que dista mucho de su propósito original. Otro ejemplo regional es el proyecto de la Zona Industrial "Niño del Milagro", un espacio de 85 hectáreas ubicado entre los distritos de Reque y Ciudad Eten que pertenecía al gobierno regional y que terminó fragmentado en manos de particulares sin generar un impacto productivo real para la región.
Esta carencia de infraestructura industrial adecuada se traduce en cifras económicas críticas. Actualmente, el sector manufacturero de Lambayeque aporta apenas el 0.6 % al Producto Bruto Interno – PBI, industrial y manufacturero nacional. Si bien la región registra cifras superiores en el ámbito agroindustrial —gracias al Proyecto Olmos, que concentra el 0.9 %—, la manufactura pura está muy rezagada en comparación con Lima, que absorbe cerca del 50 %, o con las regiones vecinas de La Libertad y Piura.
Estas últimas regiones, a pesar de compartir algunas deficiencias en la gestión de sus terrenos públicos, han logrado aventajar a Lambayeque gracias a la operatividad inmediata de sus puertos marítimos de Salaverry y Paita, lo que ha acelerado su competitividad.
Capitales garantizados
El plan estratégico no se limita a la habilitación de lotes industriales convencionales, sino que plantea la coexistencia armónica de tres grandes proyectos complementarios: El Parque Industrial Privado, diseñado para albergar a la industria manufacturera nacional y local (empresas metalmecánicas, textiles, alimentarias), bajo los regímenes tributarios comunes vigentes en el país; una Zona Especial de Desarrollo – ZED Privada, orientada a la atracción de inversión extranjera directa, donde las corporaciones multinacionales puedan instalar plantas de ensamblaje o transformación aprovechando regímenes tributarios especiales y beneficios aduaneros orientados exclusivamente a la exportación y un Parque Tecnológico, espacio de innovación desarrollado en alianza estratégica con las principales universidades de la región Lambayeque, cuyos rectores y equipos de investigación ya han manifestado su interés de integrarse físicamente al conglomerado para conectar la academia con las necesidades reales del sector productivo.
El financiamiento de este ambicioso complejo industrial será 100 % privado, prescindiendo por completo de los recursos del erario público. Sánchez Calderón asegura que el gremio cuenta con el respaldo y el interés de hasta cinco corporaciones e instituciones financieras internacionales especializadas en el desarrollo de infraestructuras industriales. No obstante, estas entidades imponen una condición indispensable: que la titularidad jurídica de las tierras esté a nombre del sector privado para garantizar la seguridad jurídica de las inversiones.
"Para los empresarios no es difícil acceder al crédito; cualquier banco nacional o internacional abre sus puertas si el terreno figura como propiedad privada, sirviendo como garantía de apalancamiento financiero", argumenta el líder gremial.
Explica que si un empresario decide vender su local actual dentro del casco urbano de Chiclayo, el valor comercial del metro cuadrado oscila entre los 200 y 400 dólares, en tanto el costo del suelo industrial habilitado estimado (con agua industrial, energía de alta tensión, accesos pavimentados) se situaría entre los 50 y 60 dólares, dejando un alto margen de reinversión.
“La diferencia económica obtenida por la venta del inmueble urbano le otorga al industrial un capital excedente inmediato para financiar la construcción de su nueva planta, modernizar maquinaria y ampliar su capacidad operativa sin necesidad de sobreendeudarse”, anota.
Decisión histórica
Hasta la fecha, la respuesta de las autoridades regionales ha estado marcada por la lentitud burocrática y la falta de continuidad. A pesar de haber mantenido conversaciones con múltiples gestiones en los últimos años, ASEILAM lamenta que las puertas del diálogo directo se hayan visto afectadas por la inestabilidad política.
Con el objetivo de destrabar esta situación, el gremio empresarial presentará formalmente en los próximos días un documento técnico y legal ante el Gobierno Regional de Lambayeque solicitando la compraventa directa o, en su defecto, la concesión a largo plazo (entre 30 y 40 años) de las 1000 hectáreas requeridas.
La legislación vigente faculta de manera expresa a los gobiernos regionales para ejecutar transacciones de venta directa de terrenos eriazos productivos a favor de proyectos privados de interés público. Esta es una ventaja jurídica con la que no se contaba en años anteriores, cuando las tierras permanecían bajo la estricta administración e inmovilidad de las fuerzas armadas.
A la actual gestión del gobernador regional le restan exactamente seis meses para culminar su mandato. Para ASEILAM, este periodo final representa una oportunidad única y decisiva para consolidar un legado histórico en favor del norte del país.
“La pelota se encuentra ahora en la cancha de la autoridad regional. El empresariado local, respaldado por la Cámara de Comercio de Lambayeque, el Colegio de Ingenieros y la Sociedad Nacional de Industrias se declara listo para asumir el control de su propio destino industrial. La decisión política que se tome en los próximos seis meses determinará si Chiclayo da el salto definitivo para convertirse en un paraíso del desarrollo manufacturero macrorregional o si permanece atrapado en el desorden urbano de las últimas décadas”, enfatiza.
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